martes, 8 de diciembre de 2020

Día de los Derechos Humanos 2020: Los derechos humanos como prioridad para la recuperación.


La pandemia de la COVID-19 ha golpeado de pleno a las sociedades. Todos los estratos de nuestras sociedades han resultado perjudicados —en el aspecto sanitario, social, político y económico—, lo cual ha dejado en evidencia nuevas vulnerabilidades y el agravamiento de las existentes que suponen un riesgo importante de dejar atrás incluso a más personas.

La pobreza, las desigualdades, la discriminación, la exclusión y la degradación medioambiental han alimentado la tragedia humana a la que el mundo ha asistido. Estas y otras deficiencias en la protección de los derechos humanos han colisionado con crisis políticas, sociales y económicas arraigadas en todo el mundo, lo que ha aumentado la vulnerabilidad de las sociedades al coronavirus.

A medida que numerosos países del mundo enfrentan su segunda oleada de la pandemia, ha quedado perfectamente claro que, una vez termine la crisis, no se puede volver al mundo de antes. De esta tragedia común surge una oportunidad: debemos dar prioridad a los derechos humanos en la recuperación para que la humanidad reconstruya mejor.

La pandemia nos ha recordado a todos la simple verdad: un mundo que respeta plenamente los derechos humanos de todos es un mundo mejor preparado para abordar todo tipo de crisis y recuperarse de ellas.

Una mejor recuperación significa reforzar nuestro compromiso con los derechos humanos y alcanzar los objetivos establecidos en la agenda de desarrollo sostenible. Presupone resolver las desigualdades dentro de los países y entre ellos, crear sistemas universales sanitarios y de protección social, abordar la degradación medioambiental, reforzar las instituciones, además de remediar las violaciones estructurales de derechos humanos, que han alimentado la propagación y la gravedad de la COVID-19. Implica abordar con carácter urgente la emergencia climática y crear un mundo que sea justo, inclusivo e igualitario, —y, por ende, más resiliente y mejor preparado para afrontar las crisis futuras.

La frase "Todos estamos juntos en esto" ahora es más relevante que nunca. Desde las personas hasta los gobiernos, desde la sociedad civil y las comunidades de base hasta el sector privado, todo el mundo tiene una función que desempeñar en la construcción de un mundo después de la COVID que sea mejor para las generaciones presentes y futuras. O permanecemos juntos, o caemos. Y si los derechos humanos son una prioridad en la respuesta a la COVID-19, nos recuperaremos mejor. 

La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, cree firmemente que "trabajando juntos, podemos recuperarnos mejor. Con una solidaridad sólida, podemos construir un mundo que sea más resiliente, sostenible y justo".

El 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos, prestemos atención a su llamamiento y aunemos fuerzas en pro de los derechos humanos. Imaginemos un mundo nuevo, un mundo mejor en el que los valores visionarios de la Declaración Universal de Derechos Humanos nos hayan dejado más cerca de la recuperación.

Esa podría ser nuestra realidad.

El Día de los Derechos Humanos viene marcado cada 10 de diciembre para conmemorar el día en que, en 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la Declaración Universal de Derechos Humanos. Únase a nosotros este año para reafirmar la importancia que tiene dar prioridad a los derechos humanos en la recuperación para reconstruir el mundo que queremos.

Fuente:- https://www.ohchr.org/sp/NewsEvents/Pages/human-rights-day-2020.aspx


martes, 1 de diciembre de 2020

RVG+ solicita al Estado venezolano garantizar los derechos humanos de las personas con VIH.

Caracas, 30 noviembre 2020: En la mañana de hoy la Red Venezolana de Gente Positiva (RVG+) publicó en su página Web un comunicado público donde visibiliza la grave situación de las personas con VIH en Venezuela durante el año 2020, justo en el marco de la conmemoración del Día Mundial de la Respuesta al VIH 1 de diciembre.

La red nacional de personas con VIH expresa su preocupación por «el sufrimiento humano y a los mayores riesgos de vulnerabilidad e inseguridad a las personas con VIH de todas las edades y distintas orientaciones sexuales en Venezuela» como resultado del «fracaso de la gestión pública de la respuesta oficial al VIH».

También solicita «Al Estado venezolano y al Ministerio del Poder Popular para la Salud Garantizar los derechos humanos de las personas con VIH en Venezuela» e «Implementar un Plan de Emergencia para la prevención, atención y tratamientos del VIH, que incluya una partida presupuestaria que permita responder a las urgentes necesidades de las personas con VIH y evite la propagación del VIH en el resto de la población venezolana.»

En el comunicado, la Red Venezolana de Gente Positiva hace un llamado a los organismos de cooperación internacional donde les solicita «Continuar y profundizar los esfuerzos para el otorgamiento de la ayuda humanitaria para las personas afectadas directa e indirectamente por el VIH» y «Ofrecer asistencia técnica a las Organizaciones de la Sociedad Civil venezolanas con trabajo en VIH localizadas en los estados venezolanos para el fortalecimiento de las capacidades que permitan apoyar y paliar los desafíos en cuanto a prevención, atención y tratamientos del VIH.»

ONUSIDA llama a todos los países a emprender una acción mundial y propone nuevos grandes desafíos en materia del VIH para el año 2025.

 

Mientras la COVID-19 sigue obstaculizando los avances en la respuesta al sida y ha hecho que no se estén pudiendo alcanzar los objetivos para 2020, ONUSIDA insta con más fuerza que nunca a todos los dirigentes políticos, para que aprendan de las lecciones del pasado y tengan presente lo que sucede cuando no se invierte lo suficiente en salud. Asimismo, hace un llamamiento generalizado para que cada país dé un paso al frente en su acción mundial, pues solo así se logrará erradicar el sida y vencer otras pandemias.

GINEBRA, 26 de noviembre de 2020 - En su nuevo informe, Prevailing against pandemics by putting people at the centre (Venciendo las pandemias con las personas en el centro de la respuesta), ONUSIDA pide a los países que inviertan mucho más en las respuestas mundiales a las pandemias y que adopten un nuevo conjunto de objetivos para el VIH audaces y ambiciosos, pero alcanzables. Si logramos hacer realidad dichos objetivos, el mundo volverá de nuevo a la senda de lo programado para poner fin al sida como amenaza para la salud pública para 2030.

La respuesta mundial al sida ya se había ralentizado antes del brote de la COVID-19. Sin embargo, la rapidísima expansión de la enfermedad del nuevo coronavirus ha supuesto aún más reveses. El modelaje del impacto a largo plazo que la pandemia tendrá en la respuesta al VIH nos muestra que las nuevas infecciones por el VIH se calcula que podrían pasar de 123 000 a 293 000 de 2020 a 2022. Asimismo, para este mismo periodo, las estimaciones apuntan a que las muertes relacionadas con el sida podrían crecer de 69 000 a 148 000.

«Estamos pagando ahora un precio altísimo por el error colectivo que hemos cometido de no invertir lo suficiente en respuestas para el VIH integrales, basadas en los derechos humanos y centradas en las personas», advierte Winnie Byanyima, Directora Ejecutiva de ONUSIDA. «El implementar únicamente aquellos programas que resultan más agradables desde el punto de vista político no nos ayudará, ni de lejos, a acabar con la COVID-19 ni a erradicar el sida. Para que la respuesta mundial vuelva a funcionar, es absolutamente imprescindible que pongamos a las personas en el centro y que abordemos las desigualdades que alimentan las epidemias».

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