Han
trascurrido 46 años de los sucesos de Stonewall
Inn, estallido social considerado el inicio del movimiento
reivindicativo moderno de liberación de las personas lesbianas, gais,
bisexuales, trans e intersexuales (LGBTI), y muchos gobiernos del mundo están respondiendo
a las exigencias de la población LGBTI quienes, siendo criminalizadas, violentadas y perseguidas
por sus formas de amar, sentir y vivir su orientación
sexual, identidad y expresión de género, están decididas a alcanzar el pleno
reconocimiento de sus derechos humanos.
Mientras
en el mundo muchas sociedades y sus gobiernos avanzan, en Venezuela las
personas LGBTI, siguen experimentando diferentes formas de discriminación,
tratos inequitativos y desiguales por la acción y omisión de actores estatales
que atentan contra el derecho a la vida, seguridad personal, el derecho al
reconocimiento de la personalidad jurídica e identidad personal, el derecho a
formar una familia, actos que suelen no ser reflejados en las estadísticas
oficiales llevadas por las instituciones del Estado.






